1. Empezá por los ingredientes
Anotá cuánto pagaste por cada envase, cuánto contiene y cuánto usaste. Si compraste un kilo de harina y utilizaste 300 gramos, el costo de la receta es solamente el 30% del paquete.
Costo usado = precio del envase ÷ cantidad total × cantidad utilizada
2. Sumá rellenos y decoración
Dulce de leche, crema, frutas, colorantes y sprinkles suelen parecer pequeños, pero juntos pueden cambiar por completo el costo final. Cargalos como cualquier otro ingrediente.
- Pesá lo que usás realmente.
- Separá ingredientes del bizcochuelo, relleno y decoración.
- Actualizá los precios cada vez que volvés a comprar.
3. El packaging también se cobra
Caja, base, blonda, cinta, etiqueta y bolsa forman parte del producto entregado. Si el cliente se los lleva, deben estar dentro del precio.
Una torta de $20.000 dentro de una caja de $2.000 no cuesta $20.000: cuesta $22.000 antes de contar tu trabajo.
4. Calculá horno y electricidad
Para estimar electricidad, multiplicá la potencia del equipo en kW por las horas de uso y por el precio del kWh. También podés agregar una pequeña amortización por desgaste.
- Potencia del horno en watts ÷ 1000.
- Tiempo de uso expresado en horas.
- Precio actual del kWh de tu factura.
5. Tu tiempo no es la ganancia
Tu mano de obra paga las horas que trabajaste. La ganancia remunera el riesgo, la inversión y permite que el negocio crezca. Son conceptos diferentes y conviene incluir ambos.
Si no incluís tus horas, el negocio puede mostrar ganancia mientras vos trabajás gratis.
6. Definí el precio
Sumá ingredientes, packaging, servicios, mano de obra y gastos fijos. Recién sobre ese costo aplicá el porcentaje de ganancia que hayas elegido. Después contrastá el resultado con el mercado sin copiar precios a ciegas.
Guarda tus recetas. Actualiza un precio. Recalcula todo.
Descarga el programa completo para Windows y segui la instalacion paso a paso desde esta misma web. Tus datos quedan en tu computadora y el codigo queda abierto para adaptarlo con la IA que prefieras.